Esperamos lo mejor
Hoy, domingo 30 de noviembre, los cristianos iniciamos un periodo precioso: el Adviento, un tiempo de espera que nos regala una alegría serena.
Cada uno de nosotros llega con su propia historia, con experiencias y situaciones que llevamos en la mente y en el corazón. Quizá, en este momento, alguno de nosotros esté atravesando una situación complicada y difícil de resolver.
Así es la vida: inesperada, desafiante, a veces dolorosa. Pero incluso en medio de lo que no llegamos a entender, seguimos adelante sostenidos por la fe, confiando —aunque a veces cueste— en que todo lo que ocurre será para bien.
No es sencillo, pero tenemos un ejemplo luminoso: la historia real de Jesús, el Hijo de Dios. Entre un pesebre y una cruz se construyó la historia de Amor más grande. Y esa historia nos recuerda que siempre, incluso en lo pequeño o en lo incierto, podemos esperar lo mejor, sin olvidar que ¡SOMOS DEL SEÑOR! y no nos dejará solos.
¡No perdamos la confianza!

¡Esperamos en ti, Jesús!


