Siempre somos llamados
El 25 de marzo celebramos el Día de la vocación religiosa a Pureza de María. Un don precioso que Madre Alberta entregó a esta Congregación
“Llamadas a seguir a Cristo consagrado y enviado para revelar y comunicar a todos los hombres el amor del Padre, las Hermanas de la Pureza, atraídas por la fuerza de Su amor, nos ofrecemos en don total a Dios, consagrándonos a Él, con el deseo de participar más intensamente en la vida de Cristo…” (Const. 15)
Hoy, queremos celebrar con gratitud la vocación a la vida religiosa en la Pureza, un camino que nace del encuentro profundo con el amor gratuito de Dios.
Con esta vocación en el corazón, comienza su formación la joven que se siente llamada a abrazar la vida consagrada en nuestro Instituto Pureza de María. Una experiencia de amor tan íntima y fuerte que impulsa a responder con la entrega total de la propia vida, confiando el presente y el futuro en Sus manos (VC 17).
Así, movida por esta llamada, inicia un proceso de discernimiento y acompañamiento —la Formación Inicial— que se desarrolla en tres etapas: Postulantado, Noviciado y Juniorado.
🙏 Un camino de fe, entrega y amor que sigue dando vida a nuestra misión.



