MFA, llamados a ser reflejo de Jesús en lo cotidiano
Así fueron los últimos encuentros de Fe de MFA Grao y MFA Cid.
MFA Cid y MFA Grao, han compartido hermanados dos encuentros importantes. La fe, la convivencia y la oración son los valores con los que se identifican.
1. Descubriendo la Santidad en lo cotidiano y Vigilia de Pentecostés
El pasado sábado 23 de mayo, los miembros de MFA Cid se reunieron para profundizar en un tema tan inspirador como fundamental: la Santidad. La formación estuvo a cargo del grupo “Puentes al Cielo”, quienes lograron transmitir el mensaje de una manera sumamente visual y cercana.
Como símbolo de la dinámica, confeccionaron una rosa artesanal, un recordatorio de aquellas mociones que tocaron el corazón y que animan a seguir este camino de santidad que está al alcance de todos.
Una emotiva bienvenida al Espíritu Santo
Por la tarde, la comunidad participó en la Vigilia de Pentecostés. La prepararon las Hnas de Pureza de María Cid. Durante la celebración, los participantes pudieron recoger a los pies del Señor ese don particular que Él sabe que cada uno necesita para su propia felicidad y la de su entorno.
Desde MFA, queremos expresar nuestro más sincero agradecimiento tanto a “Puentes al Cielo” como a las hermanas por cuidarnos y ayudarnos a estar más cerca del Señor.
2. Peregrinación Mariana de MFA Grao y Cid a Villarreal
Siguiendo con el calendario de actividades, el sábado 30 de mayo tuvo lugar la esperada Peregrinación Mariana conjunta de MFA Grao y MFA Cid. En compañía de las hermanas de Pureza de María, eligieron la bonita ermita de Nuestra Señora de Gracia, en Villarreal.
Con un día soleado y un tiempo perfecto, el encuentro sirvió para disfrutar del plus que siempre da la naturaleza y la conexión tan directa que hay entre Dios y su creación. Y como con ellos nunca falta nada, hubo, cafés, aperitivos dulces y salados, y unos refrescantes granizados que amenizaron las conversaciones.
«Hacer familia» bajo el manto de la Virgen
Fue, en definitiva, un día de esos que se guardan en la memoria; un auténtico día de hacer familia. Como no podía ser de otra manera, la comunidad se puso de rodillas ante la Virgen María. A sus pies se depositaron las intenciones, realidades y rostros de todos los que forman parte de este movimiento, recordando las sabias palabras de Madre Alberta:
“Ella sea el imán de nuestros corazones”.
Con el corazón renovado por el Espíritu Santo y el amparo de Nuestra Señora de Gracia, la Familia Albertiana de Valencia sigue caminando unida y con la mirada puesta en lo cotidiano.
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