Un encuentro muy esperado
Siempre es emocionante ver cómo volvéis al colegio. Hay algo singular y bonito en estos reencuentros: la manera de saludaros, las sonrisas tímidas, los abrazos fuertes, los ojos cristalinos que hablan sin necesidad de palabras. Basta con miraros para descubrir casi todo lo que sois.
Hombres y mujeres con mucho en común: el estilo de Pureza de María. Una forma de vivir y de mirar el mundo que permanece intacta, a pesar del paso del tiempo y de las muchas generaciones que han dejado aquí su huella.
Nuestra historia, larga y fecunda, también habla por sí sola. En la C. Valenciana, nuestros colegios nacen en 1921 en el Grao, en 1939 en Montornés, en 1955 en los Chalets Jardines de Infancia y en 1962 en el Cid. No son solo fechas, es historia que sigue dando fruto en cada uno de nosotros.
Este año, además, hemos tenido la alegría de reencontrarnos con una generación de profesoras que han sido referente para muchos alumnos y alumnas a la hora de descubrir su vocación por la enseñanza. Luci, Consuelo, Pili Nieves, M. Carmen, Maques, María, Paqui, Rosa, Isabel… gracias de corazón por los años dedicados a nuestro colegio. También es una alegría inmensa veros acompañadas de vuestras familias, de vuestros hijos e hijas, muchos de ellos hoy también alumnos. Es, sin duda, mejor prueba de que queréis seguir caminando de la mano de la Pureza.
GRACIAS.
Queremos deciros que aquí estamos, siempre. Nos encantaría poder compartir más momentos, estar más presentes en vuestras vidas, sentarnos, hablar con calma y escucharnos. Estamos seguros de que nos haría mucho bien a todos.
Y hay algo que nos emociona especialmente: comprobar cómo, después de tantos años, la mayoría de las generaciones sigue recordando “a qué huele la capilla”. Es algo misterioso y profundo, un recuerdo que nos transporta, casi sin darnos cuenta, a aquella infancia feliz vivida en la Pureza.
Fue solo una tarde, un tiempo corto pero de mucha calidad humana.


